RITUAL DE LA SAL Y LAS VELAS
Hay que hacerlo EXACTAMENTE como se indica:
Haremos una “catada” o quema de incienso eclesiástico (sirve perfectamente el incienso Katar) por todo el piso, dejando cerradas las puertas y ventanas.
Seguidamente colocaremos en cuatro puntos diferentes del piso o casa de campo cuatro platitos con sal, de manera que cada uno coincida con los cuatro puntos cardinales. En caso de no conocerlos de antemano, aconsejamos que se adquiera una pequeña brújula, fácil de adquirir en tiendas especializadas. Justo al lado de la sal, colocaremos un vaso (recordemos que son cuatro puntos diferentes) de cristal o mejor aun de barro (nunca de aluminio, plástico o fibras sintéticas) lleno de agua de pozo o de rió, debido que su pureza es muy superior a la que sale de los grifos habituales.
En una habitación o estancia de la casa, formaremos un cuadrado perfecto con cuatro velas de cera virgen, es decir, cera de abeja, también fáciles de adquirir en tiendas especializadas, las cuales encenderemos , mejor de noche y dejaremos quemar.
Con esta ceremonia, habremos puesto en movimiento los cuatro elementos:










